Llevo una semanita que la agenda en breve va a sacar humo.... o eso, o voy a dejarme el sueldo en el zapatero. De tanto correr de un lado para otro debo tener las suelas al mínimo!
El viernes noche quedé a las 21.45 con mis compañeras de danza para ver un nuevo espectáculo que se presentaba en l'Auditori de Les Corts.: El Sol de Shams. Con tanto ajetreo desde la mañana, llegué tarde!!!!! lo nunca visto... hasta ellas se rieron porque saben que llego media hora antes... suerte que aún no había empezado el show. El espectáculo... un 7. Muy original, pero hubo números que no me gustaron mucho, aunque compensaron algunos bailes que me encantaron. Al salir, 4 nos animamos a continuar el encuentro y acabé yendo a dormir a las 02.00
Sábado por la mañana, el madrugón habitual para acudir a los ensayos... y un regalo en el pie en forma de ampolla como resultado de la carrera que me pegué del coche al auditori...¡ni Ben Johnson dopado corría tanto! Tengo que recordar para la próxima vez que tacones + carreras son incompatibles.
El ensayo ha ido genial, cada vez la coreografía va tomando forma y se cierra el círculo (y nunca mejor dicho). Mi pie seguramente no pensaba lo mismo pero bueno... luego seguirían más carreras. Una a La Boqueria a mediodía y la segunda a contra-reloj por la tarde: me tocaba ser fotografa de la fiesta egipcia que organizaba la escuela.
¡Y encima me dejo el móvil! Así que cuando he llegado a casa me he encontrado en el teléfono varios mensajes de las nenitas: un cambio de planes de última hora y un "luego te contamos" que me tiene bastante escamada. Sólo sé que hemos quedado en Liceu a las 00.30 en lugar de en el Michael Collins y yo... ya no llego! (mi ampolla sonríe... sabe que por hoy han terminado las carreras). O al menos eso es lo que ella piensa...

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