Ayer tarde fue una sesión de "consejos vendo, para mi no tengo"... o lo que es lo mismo: qué fácil es dar consejos desde fuera, pero qué difícil es ponerse en el pellejo de quien explica...

Nenita V y yo aprovechamos la tarde para dedicar un ratito a nuestra cita (bueno "su" cita). No es una cita normal, no... es una cita imaginada con lo que nenita V quiere. Es la mejor de las citas: deseada... y sin sorpresas!

Luego pasamos un rato por el Oviso de George Orwell.... allí empezó nuestra dialogoterapia. Intento aconsejarle sobre lo que debe hacer, cómo debe actuar, me muestro fuerte, pero interiormente me doy cuenta de que todos esos consejos son los que debía haber puesto yo en práctica cuando me tocó una relación similar... y digo "tocar" porque dudo que nadie en su sano juicio elija voluntariamente una relación así. ¿Buenos momentos? ¡por supuesto! pero estuve mucho tiempo sin poder hablar normalmente de mi ex con los demás y eso es anti-natural!

En fin -que me desvío- hablando hablando se nos pasó la tarde. Tan concentradas estábamos arreglando el mundo (masculino, of course) que ni el tatuado que se sentaba delante de nosotras en la barra osó perturbar nuestra conversación (y eso que en su día no hubiera encontrado la indiferencia de mi compañera.. ni por casualidad!).

Arreglado el mundo y conscientes de que aunque sigamos batallando tropezaremos una y otra vez con las mismas piedras, nos fuimos con viento fresco (y un poco de lluvia) dejando atrás nuestro adorado Raval, esperando reencontrarlo en breve en una de nuestras citas ideales e imaginarias...

Por cierto... creo que la chiki-cena se cancela. Más información en breve